Los nervios estaban a flor de piel porque la calma del aire era total y el Comité de Regatas no tardó en aplazar la salida prevista para las 10:00. Siendo las 12:30, aún no habiamos salido y el viento tampoco parecía que fuese a moverse no obstante, se produjo la salida y se puso una baliza de desmarque (cosa incomprensible) con lo cual estuvimos una hora más o menos, sin movernos prácticamente del sitio............... Tras una reflexión trascendental, decidimos retirarnos y tras nosotros el otro barco con lo cual empezó nuestra regata particular. Eso si, a motor y poniéndonos morados de bocatas, fruta, bebida y demás delicatessen.
Ya en alta mar y reduciendo la marcha para que el otro barco nos alcanzase, disfrutamos de la navegación en estado puro. Llegamos a Formentera sobre las 22:00 horas y nos fuimos a cenar todos juntos. La cena estuvo muy bien sobre todo cuando pedimos la cuenta y en la misma ponía 3.998 €. A más de uno se nos cortó la digestión de golpe. La ración de gallo salía al módico precio de 555 € y como tomamos seis raciones (jajajaja). Hombre el gallo estaba rico pero no era para tanto. Algunos quisimos dejar nuestra ocupación actual y dedicarnos a la cria de gallo en acuario. Solventado el error nos fuimos a dormir más tranquilos y relajados.

